«Sagrada Familia de Nazaret, les venero y les amo por ser el modelo perfecto de la vida familiar cristiana, la escuela del evangelio y el refugio de los afligidos. Les agradezco por su testimonio fiel, y por su armonía y santidad. Les pido que bendigan a todas las familias del mundo, que sanen las heridas y los conflictos de mi familia y que nos ayuden a vivir en unidad y amor. Ahora que vamos a dormir y descansar, les ofrezco nuestro descanso familiar, para que lo hagan más íntimo y más feliz. También, les confío nuestra casa, nuestra salud y nuestra prosperidad. Acompáñanos siempre con su presencia. Amén.»