“Mi Señor, te agradezco por tu constante protección y cuidado, por la salud y por bendecir mi trabajo y el fruto de mi esfuerzo. En este momento en que mi jornada laboral ha llegado a su fin y me dispongo a descansar, te pido en el Nombre de Jesús que la Virgen María me cubra con su sagrado manto de protección divina y me arrulle con su amor maternal para tener un sueño en bendición. A ti te entrego todas mis cargas y mis preocupaciones y te pido que me llenes de tu paz, de tu amor y de tu gozo. Amén.”