“Gracias, Señor, por este día que termina. Gracias por las personas que pusiste en mi camino, por las palabras que necesitaba escuchar, por Tu cuidado discreto. Aunque mi alma esté cansada, confío en que Tú me renuevas. Que mi sueño sea tranquilo y mi espíritu despierte con más fe. Virgen de Guadalupe, intercede por mí y por mi familia. Amén.”