“Dios, al llegar la noche me acerco a Ti con un corazón agradecido por todo lo vivido hoy. Gracias por Tu presencia en cada momento, incluso en los más sencillos. Te entrego mis pensamientos, mis preocupaciones y mis cansancios. Por la intercesión de la Virgen María, te pido que me concedas un descanso en Tu paz y renueves mis fuerzas para el nuevo día. Amén.”