Virgen María, Madre de la Iglesia, hoy pongo mi vida bajo tu protección. Acompáñame en cada paso, intercede por mis necesidades y enséñame a vivir este día con la misma humildad, sencillez y confianza con las que tú seguiste a Jesús. Protege también a mi familia y llévanos siempre más cerca de tu Hijo. Amén.