Señor, esta noche quiero agradecerte por las personas que estuvieron conmigo durante el día. Por quien me escuchó, me ayudó o tuvo paciencia cuando yo no estaba bien. A veces recibo mucho cariño y no me detengo a reconocerlo. Bendice a esas personas y acompáñalas también en sus dificultades. Si hoy alguien necesitó de mí y no lo advertí, ayúdame a estar más atento mañana. Me acuesto agradecido por los pequeños gestos que hicieron más llevadero este día y me recordaron tu bondad. Amén.