Señor, ya terminó la jornada, pero todavía sigo trabajando por dentro. Repaso lo pendiente y me inquieta lo que debo hacer mañana. Ayúdame a cerrar este día con sensatez y a reconocer que también necesito descansar. Gracias por las fuerzas que tuve y por quienes colaboraron conmigo. Bendice a quienes buscan empleo o trabajan en condiciones difíciles. Esta noche te confío mis responsabilidades. Que el descanso renueve mi atención y mi ánimo para volver a mis tareas con paciencia cuando llegue la mañana. Amén.