Palabra del Padre Santo

«¿Qué actitud nos pide el Señor para que el Reino de Dios crezca y haya pan para todos y también haya morada para todos? Nos pide docilidad. El Reino de Dios crece con la docilidad al poder del Espíritu Santo. La harina deja de ser harina y se convierte en pan porque es dócil al poder de la levadura, y la levadura se deja amasar con la harina… No sé, pero me imagino que aunque la harina no tiene sentimientos, ese dejarse amasar podríamos pensar que le provocase un cierto sufrimiento o fatiga, ¿no? Y luego, todavía se deja cocer, ¿verdad? Algo semejante sucede al Reino… el Reino también crece así, y de igual modo, al final se convierte en alimento para todos.

(Santa Misa de Marta 25 de octubre de 2016)