MEDITACIÓN DEL DÍA cortesía del Pbro. Luis A. Zazano

Evangelio según san Mateo 5,13-16

Sos sal, ponele gusto

1. Sal: Sal viene de sapere, sabiduría, porque a la vida hay que ponerle gusto. El sabio no es aquel que se traga muchos libros sino es aquel que le encuentra el gustito a la vida y la saborea. Le pone las pilas a sus días y no cae en ser una persona desabrida.

2. Luz: Vos, como católico, tenés que ser luz. Tu vida es para iluminar y por lo tanto tenés que brillar, pero no desde el brillo de que todo te sale a la perfección, sino porque hay tanta luz dentro tuyo que no la podés contener, la expandís.

3. Potencia: Poniéndole gusto a la vida y sabiendo que sos luz para los otros, no temas porque vos ayudas a que otros le pongan sabor a la vida. La luz ilumina y ayuda a que otros vean. Ayuda con tu sí a Dios para que le pongamos gusto a la vida. No hay nada más feo que un católico desabrido. Algo bueno está por venir.