«Dios Trinidad Santa, misterio de amor y de comunión, al finalizar este día, quiero contemplarte como el modelo perfecto de unidad, como la fuente inagotable de vida y de felicidad, y la respuesta a este corazón quebrantado. Quiero alabarte con todo lo que soy participar de tu vida íntima y eterna, de tu amor mutuo y fecundo, de tu gloria infinita e inefable. En esta noche, quiero dormir en tu seno acogedor y bendito, como un hijo adoptivo y heredero de tu promesa. Permíteme dormir en paz sabiendo que tú me llamas y me esperas. Amén.»