«Dios Padre nuestro, que estás en el cielo, al finalizar este día, quiero rezar la oración que nos enseñó tu Hijo Jesús, la oración del Padre Nuestro. Quiero decirte que santificado sea tu nombre, que venga a nosotros tu reino, que se haga tu voluntad así en la tierra como en el cielo. Quiero pedirte que nos des hoy nuestro pan de cada día, que nos perdones nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden, que no nos dejes caer en la tentación y que nos libres del mal. Ahora que me dispongo a dormir y a descansar, te pido que me llenes de tu paz para dormir confiado en que tú me proteges. Amén.»