«Jesús, Salvador y Señor mío, en esta noche te entrego mis preocupaciones y mi cansancio. Por favor, guía mis pensamientos y sueños hacia la verdad y la paz y ayúdame a confiar en tu amor eterno y en tu cuidado constante. Que mi descanso sea un reflejo de mi confianza en tu providencia divina. También te pido a ti, Santa María, Madre de la Gracia, acompaña mis sueños con tu ternura materna y ruega por todos los necesitados. Que tus manos amorosas me sostengan en las horas de sueño. Amén.»