MEDITACIÓN DEL DÍA cortesía del Pbro. Luis A. Zazano

Evangelio según san Lucas 9, 18-22

Un día en que Jesús oraba a solas y sus discípulos estaban con él, les preguntó: “¿Quién dice la gente que soy yo?”.
Ellos le respondieron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los antiguos profetas que ha resucitado”. “Pero ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy yo?”. Pedro, tomando la palabra, respondió: “Tú eres el Mesías de Dios”.
Y él les ordenó terminantemente que no lo dijeran a nadie.
“El Hijo del hombre, les dijo, debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día”.

La vida es un vivir

1) Identidad: El evangelio nos apunta a mirar esa identidad con Jesús, pero también a mirar tu identidad y tener en claro quién sos vos. No es tan solo entender quién es Jesús, sino que ello te lleva también a entender quién sos vos, aquello que claramente decía san Agustín: “Señor que me conozca, Señor que te conozca”.

2) Autenticidad: Es el proceso de ser vos y no lo que los otros quieren que seas. Aprende a no vivir para quedar bien con uno y con otro, porque llegará un momento en que no será sostenible. Busca esa capacidad de aceptarte como sos, sabiendo tus límites y fortaleciendo tus potenciales.

3) Autoestima: Jesús dio la vida por vos, por amor. No tengas miedo de valorarte y hacer valorar tu vida. Vos sos importante. Aprende a vivir sabiendo que de cada día se puede sacar algo valioso. No tengas miedo de buscar la verdad en vos y hacerte valer por lo que sos y no por lo que tenés. Algo bueno está por venir.