“Señor, sé que hoy hiciste cosas por mí que ni siquiera noté. Me protegiste, me cuidaste, me abriste caminos sin que yo lo viera. Gracias por cada detalle invisible. Santa Teresita del Niño Jesús, que amaste a Dios en lo oculto, enséñame a valorar lo pequeño. Amén.”