“Dios de misericordia, Tú sabes todo lo que viví hoy. Me viste luchar, caer, volver a levantarme. Te pido que sanes lo que aún duele, y que limpies mi corazón de todo lo que no viene de Ti. Esta noche quiero descansar en Tu ternura. San José, protector silencioso, acompáñame en este momento de recogimiento. Amén.”