“Padre bueno, me postro en silencio delante de Ti y dejo que mi corazón hable. Tú sabes lo que callo, lo que espero, lo que me duele. En esta noche te entrego todo, sin reservas. Que Tu paz me envuelva, que Tus ángeles me rodeen. Virgen del Carmen, acompáñame con tu ternura materna. Amén.”