Los Misterios Gloriosos nos invitan a contemplar la victoria de Cristo sobre la muerte y la glorificación de la Virgen María. Son fuente de esperanza y alegría eterna para todos los creyentes.

Primer Misterio Glorioso: La Resurrección de Jesús

Al tercer día después de su muerte, Jesús resucitó glorioso del sepulcro. Venció al pecado y a la muerte, trayendo vida nueva a toda la humanidad.
Meditación: Contemplemos a Cristo resucitado. Que su victoria nos llene de fe y esperanza, recordando que también nosotros resucitaremos a la vida eterna.

Padre Nuestro
10 Avemarías
Gloria
Jaculatoria: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.


Segundo Misterio Glorioso: La Ascensión de Jesús al Cielo

Cuarenta días después de su resurrección, Jesús subió al cielo en presencia de sus discípulos, prometiéndoles que estaría con ellos hasta el fin del mundo.
Meditación: Contemplemos la Ascensión de Cristo. Que nuestro corazón se eleve hacia las cosas del cielo, donde está nuestra verdadera patria.

Padre Nuestro
10 Avemarías
Gloria
Jaculatoria: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.


Tercer Misterio Glorioso: La Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles

Reunidos en el Cenáculo junto con María, los apóstoles recibieron al Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego. Fueron fortalecidos para anunciar el Evangelio a todas las naciones.
Meditación: Contemplemos el poder del Espíritu Santo. Que también nosotros seamos testigos valientes de Cristo en medio del mundo.

Padre Nuestro
10 Avemarías
Gloria
Jaculatoria: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.


Cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de la Virgen María al Cielo

La Santísima Virgen María fue llevada al cielo en cuerpo y alma, como premio por su pureza y amor perfecto a Dios.
Meditación: Contemplemos la glorificación de María. Que su ejemplo nos inspire a vivir con fidelidad y esperanza en la promesa de la vida eterna.

Padre Nuestro
10 Avemarías
Gloria
Jaculatoria: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.


Quinto Misterio Glorioso: La Coronación de María como Reina del Cielo y de la Tierra

La Santísima Trinidad coronó a María como Reina de los cielos y de la tierra. Desde su trono, intercede por todos sus hijos.
Meditación: Contemplemos a María glorificada como Reina y Madre. Que confiemos siempre en su poderosa intercesión y aprendamos a vivir como verdaderos hijos suyos.

Padre Nuestro
10 Avemarías
Gloria
Jaculatoria: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.