Señor, gracias por regalarme este día. Quiero vivirlo con alegría y confianza, sabiendo que Tú estás conmigo. Que no me falte la sonrisa, la paciencia ni el amor. Espíritu Santo, llena mi corazón de gozo. María, acompáñame. Que hoy sea un día vivido con gratitud y que mi alegría sea reflejo de Tu presencia en mi vida. Amén.