Señor, pongo en tus manos mi salud y la de quienes amo. Tú conoces mi cuerpo, mis cansancios y mis temores. Dame fortaleza, paciencia y esperanza. Ayúdame a cuidar el don de la vida y a aceptar cada proceso con fe. Jesús, en Ti confío. María, Madre tierna, no nos sueltes de tu mano. Amén.