Padre celestial, en este nuevo día reconozco que todo lo que tengo proviene de Ti. Gracias por mi familia, por el techo que me cobija y por el trabajo que me permite sostener mi hogar. Te pido salud, serenidad y fuerza para enfrentar cualquier dificultad. Que no me falte la fe cuando las cosas no salgan como espero. Santa María, ruega por nosotros ahora y siempre. Amén.