Virgen María, Madre amorosa, en este nuevo día pongo mi vida bajo tu cuidado. Intercede por mí ante tu Hijo y acompáñame en cada paso que dé. Ayúdame a confiar en Dios, a vivir con serenidad y a mantener un corazón humilde y agradecido. Cúbreme con tu manto y guíame siempre por el camino del bien. Amén.