Señor Jesús, termina este día y deseo descansar bajo Tu mirada amorosa. Gracias por acompañarme en cada paso, por levantarme cuando tropecé y por no dejar de amarme nunca. Que el Espíritu Santo fortalezca mi corazón y que la Virgen María vele mi descanso. Confío mi vida, mi familia y mi mañana a Tu infinito amor. Amén.