Jesús amado, gracias por este nuevo día. Hoy no quiero vivir dominado por las prisas ni por el temor a lo que pueda suceder. Dame un corazón sereno para ocuparme de cada cosa a su tiempo y fe para confiarte aquello que no puedo controlar. Quédate conmigo en mi trabajo, protege a quienes amo y ayúdame a reconocer Tu presencia incluso en los momentos más sencillos. Amén.