Padre misericordioso, gracias porque hoy puedo comenzar nuevamente, sin importar las dificultades de ayer. Ayúdame a vivir este día con un corazón limpio, dispuesto a perdonar y a pedir perdón cuando sea necesario. Santa Teresita del Niño Jesús, enséñame a encontrar santidad en las cosas sencillas y a realizar con mucho amor incluso las tareas pequeñas que hoy formen parte de mi camino. Amén.