Padre celestial, esta mañana quiero entregarte aquello que me preocupa y que tantas veces ocupa mis pensamientos. Tú sabes lo que necesito antes de que pueda expresarlo. Dame paciencia para esperar y fortaleza para seguir haciendo mi parte. Santa Mónica, mujer de oración perseverante, intercede por mi familia y enséñame a no cansarme de rezar por las personas que amo, confiando siempre en Tu misericordia. Amén.