Padre bueno, al comenzar este día pongo en tus manos a mi familia. Tú conoces lo que cada uno lleva por dentro, incluso aquello que no sabemos decirnos. Cuida a quienes salen de casa y acompaña a quienes se quedan. Danos salud, sustento y un corazón dispuesto a escucharnos. Ayúdame a hablar con cariño, a pedir perdón y a no descargar mi cansancio sobre quienes amo. María, Madre nuestra, ruega por nosotros y ayúdanos a hacer de nuestro hogar un lugar de paz. Amén.
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