Padre celestial, al terminar esta jornada quiero agradecerte por haber estado presente en cada momento, incluso cuando no fui consciente de ello. Gracias por cuidarme y sostener a mi familia. Ahora dejo en Tus manos todo lo que qued贸 pendiente. San Jos茅, custodio fiel, intercede por nuestro hogar y ay煤danos a descansar confiando en la providencia de Dios. Que esta noche renueve nuestras fuerzas y nuestra esperanza. Am茅n.