Espíritu Santo, hoy necesito decidir y tengo miedo de equivocarme. Hay voces alrededor y deseos dentro de mí que no siempre sé distinguir. Dame silencio para escucharte, honestidad para reconocer mis motivos y humildad para aceptar un buen consejo. Que no decida solo por prisa, orgullo o temor. Ayúdame a considerar cómo mis elecciones afectan a los demás. Ilumina el paso que debo dar y acompáñame después, cuando llegue el momento de sostenerlo. Quiero caminar contigo, aunque no pueda verlo todo con claridad. Amén.