Jesús, hoy despierto cansado y siento que las fuerzas no me alcanzan. Hay responsabilidades que no puedo dejar, pero necesito tu ayuda para llevarlas con calma. Enséñame a reconocer cuándo debo descansar y a recibir apoyo sin vergüenza. Que no mida mi valor por todo lo que logro hacer. Dame alivio en medio de las tareas y algún momento para respirar, comer tranquilo y recuperar ánimo. Mira también a quienes viven sobrecargados. Que encontremos compañía y una manera más humana de atravesar este día. Amén.