Virgen María, Madre nuestra, al llegar la noche quiero poner bajo tu cuidado a todas las personas que amo. Intercede ante Jesús por nuestra salud, nuestras preocupaciones y nuestras necesidades. Acompaña especialmente a quien esté enfermo, triste o atravesando un momento difícil. Ayúdame a dejar mis temores en las manos de Dios y a descansar con la confianza sencilla de quien sabe que nunca está solo. Amén.