Dios mío, gracias por haber llegado al final de este día. Por el alimento, el trabajo, la compañía y los momentos de calma que pude tener. Gracias también por las ayudas que recibí sin haberlas pedido. Sé que no todo fue fácil, pero quiero reconocer lo bueno sin olvidar lo que necesita cuidado. Bendice a quienes hoy tuvieron menos oportunidades y muéstrame cómo compartir con ellos. Me acuesto con gratitud, Señor. Recibe mi vida y acompáñame durante estas horas de descanso. Amén.