Padre bueno, antes de dormir pongo en tus manos las cuentas y las necesidades de mi familia. Me cuesta descansar cuando pienso en lo que falta y en cómo conseguiremos salir adelante. Ayúdame a buscar soluciones sin desesperarme y a aceptar orientación cuando la necesite. Bendice nuestros esfuerzos y abre oportunidades de trabajo digno. Que estas dificultades no nos hagan perder el cariño ni la confianza entre nosotros. Por esta noche, dame calma para dormir y recuperar fuerzas para afrontar mañana lo que esté a mi alcance. Amén.