“Mi Señor Dios poderoso y bueno, me rindo ante tu presencia y te doy gracias por todas tus bondades para conmigo, por mi trabajo, mi familia y cada uno de los pequeños milagros de amor que has tenido para conmigo. Antes de cerrar mis ojos para descansar y elevar mi alma ante ti, confiando en tu poder y misericordia, y en que tienes el poder de hacer milagros a mi favor más allá de lo que pueda entender. Que en esta noche, mi fe a ti y mi temor reverente me conduzcan a un sueño sereno y sin preocupaciones. Amén.”