Virgen María, al comenzar el día te confío mis pasos y a las personas que amo. Tú conociste la alegría de un hogar y la preocupación por un hijo. Acompáñame cuando no sepa qué hacer y ruega por mí ante Jesús. Enséñame a escuchar su palabra, a confiar en su amor y a servir sin buscar reconocimiento. Que hoy pueda llevar consuelo donde haya tristeza y calma donde haya tensión. Madre nuestra, ayúdame a guardar la fe incluso cuando el camino resulte difícil. Amén.