MEDITACIÓN DEL DÍA cortesía del Pbro. Luis A. Zazano

Evangelio según san Marcos 1,14-20

Dejándolo todo lo siguieron

1) Conversión: Empezamos un tiempo distinto, ya terminó Navidad. Ayer y hoy iniciamos el “tiempo durante el año” en donde vamos a ver, hasta el miércoles de ceniza, la vida pública de Jesús. Pero esto también implica buscar cambiar, dejar de hacer lo que estamos haciendo mal o lo que nos lleva a lastimar al otro, dar un paso al costado si obstaculizo la felicidad de alguien. Conversión significa dar un giro en mi vida porque hay cosas que no me están ayudando y se me pegaron. Es trabajar día a día el corazón, y asumir que hay cosas que ya no puedo sostener. Reconoce que hay cosas que no van más.

2) Llamado: Jesús se encuentra con personas simples, personas comunes y corrientes. No son grandes personalidades ni intelectuales con gigantes currículums, ni siquiera de gran acción religiosa. Como nos vuelve a mostrar Jesús, llama a quien quiere y como quiere… Pero por sobre todo invita, nunca corta la libertad. Propone y te llama desde tu cotidianeidad. Es por ello que vos y yo no podemos ser aparatos andantes en la sociedad por sentirnos llamados por Dios. Te llama a ser cristiano para que vivas esta vida con Él. Sin caer en creerte que te convertís en “superstar” o que sos el ¡oh wow! del barrio. Ser llamado por Dios significa trabajar para Él desde tu cotidianeidad y así, lo que es ordinario de tu día, se convierte en lo extraordinario de tu vida.